dijous, 8 de març del 2007

La secretísima boda de Gala y Dalí

Exclusiva mundial, publicada pels antics diaris de l'Editorial Católica, S.A., encapçalats pel YA, de Madrid, que hi dedicà, el 31 d'octubre del 1984, les seves dues pàgines centrals, en «huecograbado», amb fotos espectaculars de la parella.


Un reportatge d'Emilio Casademont, distribuït per la desapareguda agència LOGOS.





Reproduït en apropar-se el mig segle d'aquell acte històric.

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Silenciosamente y a escondidas de todo el mundo, el pintor catalán Salvador Dalí y la ciudadana soviética Elena Diakanoff, viuda del poeta Paul Eluard, más conocida por Gala, nombre que en lengua rusa significa monaguillo, se unieron en matrimonio (sentimentalmente, hacía varias décadas que ya lo estaban) el 8 de agosto de 1958 en la pequeña ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, situada a una docena de kilómetros de Gerona y en la cumbre de una montaña, desde donde se puede contemplar una bella panorámica de la provincia y el azulado mar que baña la Costa Brava.


VEINTISÉIS AÑOS DESPUÉS
Hoy, al cabo de veintiséis años, el capellán custodio de los Ángeles, mosén Joan Juanola, ha dedicido contar a este periódico los detalles totalmente ignorados de aquel histórico acto que logró pasar tan inadvertido, que nadie se enteró de su celebración hasta cuatro días después. Y lo ha hecho en el Teatro-Museu Dalí, de Figueras, donde ha descubierto el coche que utilizaron los novios para desplazarse a la ermita.

Se trata del viejo Cadillac, que se encuentra en el patio del visitadísimo centro y que el pintor bautizó con el nombre de «coche pluvioso». Siempre se había sospechado que alguna razón poderosa impulsó a Salvador Dalí a colocarlo en aquel lugar. Sin embargo, el artista no dio nunca una explicación sobre la cuestión. Y aún más: tampoco ha comentado la causa por la cual puso en el interior del vehículo las figuras de una pareja de recién casados (reemplazadas, en la actualidad, por otras dos de distinta especie), que recibían una fina lluvia de agua cuando alguien introducía una moneda por una ranura...

«Sí, éste es el coche con el que Dalí y Gala subieron al santuario de Nuestra Señora de los Ángeles para contraer matrimonio. Llegaron los dos solos y ella era quien iba al volante. Recuerdo que Gala calzaba alpargatas y que, antes de la ceremonia, se las cambió por unos zapatos...», explica mosén Juanola.


EN LA MAYOR INTIMIDAD
La boda, que podía haber sido el acontecimiento del siglo (en el sentido de que hubiese movilizado a más de media humanidad), se celebró en la mayor intimidad. Todo había sido preparado con gran secreto. El propio capellán custodio de la ermita, que lleva cerca de treinta años en el cargo, fue avisado pocas horas antes. Dalí y Gala no querían publicidad ni ser molestados. Y a fe que lo consiguieron...

«Al llegar a los Ángeles -continúa contando el sacerdote-, Gala y Dalí se resistieronm a bajar del coche, ya que observaron la presencia de un grupo de turistas extranjeros por allí y tenían miedo de ser reconocidos. Sobre todo, les causaba pánico las cuatro o cinco máquinas de fotografiar que aquéllos llevaban. Tuve que ingeniármelas, con el fin de lograr que pudieran salir del Cadillac y entrar en la capilla sin ser vistos...»


CINCO PERSONAS
La ceremonia religiosa fue extraordinariamente senzilla, tal como Gala y Dalí deseaban. Sólo cinco personas asistieron a la misma. Y de las cinco, quatro eran curas...

«Fue mosén Francisco Vila, antiguo párroco de Cadaqués y gran amigo de Salvador Dalí, que entonces ejercía su apostolado en la también localidad gerundense de Fornells de la Selva, quien bendijo la sagrada unión. Cabe señalar que fue él también quien escogió la ermita de los Ángeles como escenario de la boda. Creyó que se trataba del lugar más discreto e idóneo. En calidad de testigos, actuaron mosén José Calzada Oliveras y mosén José Pol Arau. Yo hice de maestro de ceremonias, podríamos decir. La quinta persona presente en aquel secretísimo acontecimiento fue Julio Masó, secretario del juzgado municipal de la población de Sant Martí Vell, a cuyo término pertenece el santuario. El señor Masó se encargó de inscribir en el Registro Civil de la citada localidad al nuevo matrimonio.»


NINGÚN DOCUMENTO GRÁFICO
De la boda de Gala y Dalí no existe ningún documento gráfico. Segon explica el capellán custodio de los Ángeles, sólo podía haber obtenido alguno Julio Masó, pero éste, que había subido a la ermita provisto de una máquina de retratar y un «flash», incomprensiblemente no acertó a sacar ni una foto. Cuando fue a revelar la película, se encontró con la desagradable sorpresa de que ésta estaba velada...

«Después de la ceremonia, marido y mujer estamparon sus firmas en los correspondientes papeles. Y, a continuación, dispusiéronse a regresar a su finca de Port Lligat, en Cadaqués. Se les veía muy felices. Extraordinariamente dichosos. A mi me firmaron un autógrafo como recuerdo. Y también Salvador Dalí me prometió que, en prueba de agradecimiento, regalaría un cuadro al santuario. No obstante, y pese a los años transcurridos, este cuadro todavía no ha llegado a mi poder. Según me ha confiado Ramón Guardiola, amigo del artista, hace tres o cuatro años Dalí le confesó que tenía una deuda pendiente con la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles y que iba a saldarla. Pero entonces, lamentablemente, el hombre se puso ya bastante enfermo, y, si Dios no lo remedia, creo que la promesa se quedará en simple promesa...,», se lamenta.

Una vez terminada la boda, Dalí y Gala se trasladaron al palacio episcopal de Gerona, donde fueron recibidos por el obispo de la diócesis, doctor José Cartañá e Inglés, que había sido el encargado de arreglar todo lo relativo al enlace matrimonial. I finalmente, los novios celebraron el «banquete de bodas» en el antiguo y típìco restaurante gerundense de La Barca, donde se comen unas ancas de rana realmente estupendas, si bien se supone que ellos no llegaron a probarlas...


PUNTO FINAL
«Lo curioso del caso -termina manifestando mosén Juan Juanola- es que prácticamente nadie sabe que en el santuario de Nuestra Señora de los Ángeles se casaron Gala i Dalí. Por curiosidad, este verano he realizado una pequeña encuesta entre cerca de quinientas personas que han subido a visitarlo y sólamente a cuatro o cinco les «sonaba» algo del hecho. A los demás, nada. La mayoría incluso ni siquiera sabía que Gala y Salvador Dalí habían estado casados por lo civil y por la Iglesia...».

dilluns, 5 de març del 2007

Miravitlles, Dalí, Fontbernat i l'oblidat Martí Vilanova

Quasi al costat mateix del nínxol del cementiri de Figueres on dormen el son etern els meus pares polítics, n'hi ha un que diu: «Martí Vilanova i Purcallas. Figueres, 1866-Aulnay-sous-Bois, França, 1930)». Es tracta del nínxol que contenen les despulles d'aquest patriota català, protagonista destacat dels fets de Prats de Molló i secretari de Francesc Macià, mort a l'exili. A la làpida, però, hi ha un error, ja que Martí Vilanova, que apareix fotografiat a la Gran Enciclopèdia Catalana, juntament amb Ventura Gassol i d'altres companys més (detinguts tots per la policia francesa, després del fracassat intent d'envair Catalunya, el novembre del 1926, sota les ordres de l'«Avi», per proclamar-hi la República), en el moment del seu traspàs no tenia pas 64 anys, com per equivocació es fa constar -tret de les dades que figuren a la dita làpida- en alguns llocs, sinó 34. El 9 del metàl·lic 1896, que hi havia al marbre, es capgirà, de forma fortuïta, i hi quedà -i encara hi queda- ben col·locat el 1866. Això és el que succeí fa temps i que, no fa gaire, em contà un antic funcionari de l'Ajuntament de la capital altempordanesa, el qual assistí, de ben petit i acompanyat del seu pare, a l'acte d'aquell sepeli, celebrat el 1930 al cementiri figuerenc, on foren traslladades, des de París, les restes de Martí Vilanova. A més, m'assegurà que una cunyada d'en Martí, abans de ser enterrat, li posà entre les mans un rosari...
Martí Vilanova, segons ara m'ha confirmat el seu nét, fill de Jordi Vilanova, mort també molt jove i enterrat al cementiri de Figueres als anys 80, amb l'assistència de l'expresident Josep Tarradellas (Jordi Pujol ja l'havia rellevat en el càrrec), tingué una gran influència en el moviment republicà i federal de la seva època. Així, col·laborà estretament amb els joves agitadors polítics figuerencs Jaume Miravitlles i Salvador Dalí. «De fet -m'ha dit-, eren bons amics. I, pel que relata Dalí a la seva autobiografia, el meu avi el va salvar d'ofegar-se en una galleda d'aigua, mentre pintava una pancarta al terrat de casa. Junts, tots tres van fundar, a Figueres, el grup marxista Renovación Social i van publicar el primer número del seu periòdic, amb el mateix nom, el 26 de desembre del 1921». Per la seva part, Miravitlles, de qui ara es compleix el centenari de la seva naixença, en el llibre El ritme de la revolució, hi conta, en el capítol «Martí Vilanova, el meu germà gran», el següent: «En acabar la Guerra Europea, jo tenia 10 anys, en Martí, 20. Als mítings, per poder veure l'orador, ell m'alçava al damunt de les espatlles. En aquesta mateixa època, i sota la impulsió de Martí Vilanova, Salvador Dalí visqué el període més romàntic i més generós de la seva existència. Més tard, capitanejats per en Martí, fundàrem un grup, Renovación Social, adherit a la III Internacional. Ha estat, segurament, el primer crit a favor de Rússia que s'ha donat a Espanya».
En iniciar-se la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, Martí Vilanova fou arrestat, per repartir un manifest de Francesc Macià, i engarjolat a la presó de Figueres durant mig any. Tant ell com «Met» Miravitlles, empresonat igualment pel mateix delicte, foren condemnats i desterrats a l'exili. I també fou arrestat Salvador Dalí, per haver cremat, segons es diu, una bandera espanyola, en ocasió d'una visita que efectuà el rei a la capital de l'Alt Empordà, però, al final, se l'absolgué. Aquell any 1924, en Martí es casà a Cervera de la Merenda (Catalunya Nord), oficiant la cerimònia religiosa mossèn Barceló, que també es trobava exiliat, matrimoni apadrinat per Macià, personatge a qui Martí Vilanova s'uní ple d'entusiasme i arribà a encapçalar, a Prats de Molló, una de les dues columnes que volien entrar al territori català. Engarjolat de nou, aquesta vegada a La Santé de París, hi escrigué, allà, l'article «Recobrament nacional?», que es publicà a la revista Ressorgiment, de Buenos Aires. El 8 de febrer del 1930, caiguda la dictadura d'en Primo, morí de pulmonia a Aulnay-sous-Bois, un any abans de les eleccions municipals. I el 9 de desembre del 1931, nomenaren l'actual carrer barceloní Ciutat de Granada/Sant Quintí, segon tram, carrer de Martí Vilanova, fins a l'acabament de la Guerra Civil.
En els citats fets de Prats de Molló, l'actuació de Martí Vilanova fou molt important, segons relata Josep Fontbernat -que també participà en aquella aventura- en el seu llibre La batalla de Prats de Molló (Editorial Proa, Barcelona 1930). El fill del poble d'Estanyol (municipi gironí de Bescanó) hi conta fil per randa tot el que féu Vilanova, des que arribà a París, on ell i Miravitlles l'acolliren, obeint l'ordre de l'«Avi», fins al seu òbit, i li dedica un encès elogi, un cop ha consignat que les despulles de Martí Vilanova foren portades a Figueres, després del funeral celebrat a París, al qual les autoritats franceses prohibiren que assistís Macià. Per això no tingué res d'estrany que, en retornar aquest de l'exili, anés immediatament al cementiri de la capital de l'Alt Empordà, per tal de dipositar una corona de llorer a la tomba de qui havia estat el seu fidel servidor, acompanyat per tots els figuerencs. Poc temps després, amb la proclamació de la República espanyola, molts carrers de la ciutat canviaren de denominació. I un d'ells fou el de Sant Cristòfor, que passà a dir-se carrer de Martí Vilanova, fins al 1939, i que, igual que el de Barcelona, després de la mort de Franco no li ha estat retornat.
Martí Vilanova, el mestre del jove agitador polític Salvador Dalí, és un dels grans oblidats d'aquells temps. Ara, però, la seva família vol reparar l'oblit d'un figuerenc (amb la publicació, entre d'altres coses, d'un llibre biogràfic), que, a finals dels anys 20 i començament dels 30, vivia a Aulnay-sous-Bois, on tenia una botiga d'electricitat i anava cada dos per tres a París per assistir als cursos de tota mena d'estudis socials que s'hi feien. D'un figuerenc que, en paraules de Fontbernat -escrites en el seu llibre abans citat-, «era segurament l'home més ben preparat per a revenir a Catalunya i orientar les masses proletàries sovint addictes a falsos redemptors. El fet d'armes de Prats de Molló li havia donat experiència justa i suficient. Martí Vilanova era un convençut de les doctrines de Karl Marx i les meditava per a poder-les exterioritzar un dia davant les masses catalanes, amb aquella violència i convicció que eren les seves qualitats de ciutadà». La Parca, que el visità molt jove -als 34 anys, insisteixo-, li impedí que ho fes. La mort de Martí Vilanova fou, sens dubte, massa prematura...

Extret de l'article "La prematura
mort de Martí Vilanova",
original d'Emili Casademont i Comas
(Diari de Girona, 4-3-07)

dissabte, 3 de març del 2007

La resistència des de les comarques


"El dia que s'escrigui a fons, com han començat a fer J. Faulí, A. Manent, J. Guillamet..., la història de la cultura catalana, també des de les comarques es veurà l'enorme transcendència que han tingut, amb petites aportacions que han marcat camins. Un programa que s'anuncia com el primer fet en català fou «L'Hora de Catalunya» (a Ràdio Popular de Figueres), de només quinze minuts i amb la sardana al final. Nasqué el 1965, i diàriament, dissabtes i diumenges inclosos, emulava aquella crònica «El fet del dia», de Joan Alavedra. L'autor n'explica la vida en un reportatge a «Papers empordanesos» (1985) i celebra l'èxit del programa dedicat a Pep Ventura, emès des del Casino Menestral Figuerenc per recollir diners per al monument al sardanista (quants esforços del poble ras!). L'obra, molt desconeguda per ser edició d'autor, té el pròleg de Montserrat Vayreda, i conté una selecció d'escrits del primitiu «Figueres, tres de la tarda», que adopta el definitiu nom de «L'Hora de Catalunya», on sant Jordi, Pau Casals, Verdaguer, l'Empordà, el Nadal, el Canigó, Enric Morera, Montserrat, Amadeu Vives, Roses, Empúries, Rusiñol, Tossa... apareixen amb poemes i textos en unes cròniques i reportatges que acosten el país als habitants: obrien una cortina closa, quan avui costa de creure, com Mauthausen pels alemanys, que la barbàrie la teníem a tocar. El llibre ens acosta a la ràdio dels seixanta, peça important per al redreçament. Els autors de «L'Hora Catalana» de Santiago de Xile el saluden «amb admiració i afecte», i Casademont ho destaca al pòrtic del llibre."

JOSEP M. FIGUERES, professor d'història del periodisme a la UAB.
Dijous, 21 de setembre de 2006
Article publicat al diari EL PUNT (Girona), il·lustrat, en color, amb la portada del llibre
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En efecte, «L'Hora de Catalunya» (al principi, «Figueres, tres de la tarda») fou la primera emissió feta diàriament (diumenges i festes inclosos) a la ràdio del país (1965). Al cap de gairebé tres anys, un recull dels seus textos es publicà en un llibre, sota el títol «L'Hora de Catalunya (Recull d'una emissió radiofònica)», prologat per l'escriptora i poetessa Montserrat Vayreda i amb una portada original de l'artista-pintor Joan Felip Vilà. L'obra és «edició d'autor», perquè, si m'hagués decantat per una editorial (tenia, entre d'altres, l'oferta d'Ediciones Canigó), possiblement no hauria obtingut el vistiplau de la censura de Madrid o Barcelona. En canvi, editant jo mateix el llibre, vaig aconseguir, sense problemes, que la delegació provincial del Ministerio de Información y Turismo, al capdavant de la qual hi havia José Luis González Sobral, amb qui m'unia una certa amistat, el catalogués com a «publicación de interés local».
Cal dir que Ràdio Popular de Figueres, emissora avui dia desapareguda, pertanyia al Bisbat de Girona i, en conseqüència, la censura (sobretot, pel que respecta a la utilització de la llengua catalana) no l'afectava. Tot el contrari del que passava a la resta del Principat i, en particular, a Ràdio Girona, on uns espais meus -«Buenos días, Gerona» i, sobretot, «Glosario gerundense»-, fets mig en català i mig en castellà, es veieren obligats a desaparèixer un any abans, pocs mesos després d'haver estat iniciats.
Sobre l'emissió «L'Hora de Catalunya», escoltada arreu de les comarques gironines, al Rosselló i, fins i tot, a Mallorca i a l'Alguer (eren els primers temps de la Freqüència Modulada), hi ha referències als llibres «La nova premsa catalana» (Jaume Guillamet), «Periodisme en temps difícils» (Anna Balletbò), «50 anys de Ràdio Girona» (Miquel Gil i Bonancia), «Aquí ràdio. Crònica de les ones a les comarques gironines» (diversos autors), etc., etc. En el moment de l'aparició del seu llibre-recull, la premsa catalana de l'època (de Barcelona i Girona) en parlà a bastament: «La Vanguardia», «El Correo Catalán», «Tele/Estel», «El Noticiero Universal», «Los Sitios», etc. etc., així com el «Boletín del Centro Catalán de Madrid», on, en un article en català, Octavi Saltor la comparà amb el «Fet del dia», emès als anys 30 a Ràdio Barcelona, i assenyalà que es tractava d'un «miracle radiofònic i cultural». També ho feren diverses emissores del país, com Ràdio Girona, que, al cap d'un temps, començà a emetre un programa en llengua catalana els diumenges, realitzat per Francina Boris i Enric Frigola. I, per altra banda, he de consignar que el llibre-recull de «L'Hora de Catalunya» estigué present a les Setmanes Catalanes de Berlín, celebrades l'any 1978.
Quant al fet que el programa arribés a tenir oients a Amèrica del Sud, he d'indicar que això fou degut a la difusió de molts dels seus textos a través del «Glossari andorrà», que a la Ràdio de les Valls (també dita Ando-ràdio, al principi, i Sud Ràdio, al final) realitzava també diàriament Josep Fontbernat, un gironí com jo, en aquella potentíssima emissora de titularitat francesa instal·lada al Principat d'Andorra. El mestre Fontbernat fou el primer director general de Radiodifusió de la Generalitat (època de la Guerra Civil) i, per aquesta causa, el primer polític català a tenir competències de govern en el camp dels mitjans de comunicació.
Per acabar, afegiré que, al cap de quasi 40 anys de ser publicat el llibre-recull de «L'Hora de Catalunya», la Llibreria Canuda, de Barcelona, n'ha ofert un exemplar, que ha estat immediatament adquirit, a un preu força elevat, per un col·leccionista.

Emili Casademont i Comas

(1-3-07)
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ALGUNES OPINIONS
APAREGUDES A LA PREMSA

«Ha sido un acierto la publicación de este libro, en el que se contienen muchos textos difundidos a través de Ràdio Popular de Figueres por Emili Casademont en una emisión que, bajo el título de "Figueres, tres de la tarda", convertida luego en "L'Hora de Catalunya", se da todos los días en catalán desde el día de Todos los Santos de 1965, por la emisora de la capital de l'Empordà, pàtria de Narcís Monturiol. Emili Casademont, periodista gerundense, corresponsal de "Europa Press", hombre de múltiples actividades relacionadas con la escritura y con la radiodifusión, ha sabido dar a los temas que iba escogiendo para su divulgació a través de las ondas un sentido vital envuelto en un halo de poesía, con objeto de hacer de esta emisión tan digna de alabanza de Ràdio Popular de Figueres, una cosa digna con la que los radio-oyentes puedan descansar de tanta insulsez como desgraciadamente se les sirve, con escasas excepciones, a través de las ondas...»
(La Vanguardia)

«Fiestas, leyendas, tradiciones, recuerdos, efemérides... Diríase, al leer sus páginas sobre las islas Medes, o la nimfa Toosa, o los homenajes a Pep Ventura, a Morera, a Roig i Raventós, a Mistral, a Vives y otros; o la leyenda de Sagàs, el primer pueblo fundado en Cataluña, que se oyen, mezclados con sardanas y el "Cant dels ocells" -sintonía inicial de la emisión-, los compases del mestral y la tramontana mezclados con el suave murmullo de las verdiazules aguas de las recoletas calas de la Costa Brava...»
(Esteve Busquets i Molas. Fragment del seu article intitulat "Una hora deliciosa", publicat a El Correo Catalán)

«A través de estos dos años de labor radiofónica impregnados de una gran fe y constancia, como muy bien resalta en el pròlogo del libro Montserrat Vayreda i Trullol, Emili Casademont i Comas ha tomado intenso contacto con un amplio sector de radioyenyes que han ido siguiendo con interés y devoción el desarrollo de sus espacios. Porque ha sabido derramar en ellos y tratados en lengua vernácula una serie de temas capaces de producir hondo impacto en el ánimo de aquellos a quienes va dirigida la emisión. Aspectos religiosos, históricos, musicales, literarios, tradicionales, folklóricos, históricos y mitológicos referentes a la región han sido tratados por él con agudeza y amor. Y a través de sus receptores los han captado el labriego antes de iniciar su tarea de la tarde; el ama de casa mientras recogía la mesa y guardaba los enseres; el taxista en la parada en tanto que aguardaba la llegada de algún pasajero; las modistas en su taller de costura y un sinfín de gentes incluídas en estamentos diversos, aunque modestos, los cuales en cuanto oían atacar las notas de la sintonía característica de la emisión -la sardana "El cant dels ocells", de Pep Ventura- sentían removerse algo indefinible en su interior y la emoción de ver avasallado gozosamente su interés por la cautivante novedad que traería consigo cada nuevo espacio. En la última festividad de Todos los Santos, la emisión "L'Hora de Catalunya" cumplió su segundo aniversario. Con tal motivo, la emisora figuerense y el guionista creador y autor del espacio recibieron mensajes de felicitación y aliento de los ámbitos catalanes más apartados, incluso de Hispanoamérica...»
(Joan Guillamet. Fragment del seu article intitulat "Una emisión radiofónica convertida en libro", publicat a El Noticiero Universal)

«En 1965, des de la capital de l'Empordà, sorgia gairebé com un miracle radiofònic i cultural, un espai en català titulat "L'Hora de Catalunya". El fundava Emili Casademont i Comas, des de la Ràdio Popular d'aquella ciutat. Hi passà l'actualitat, local o general, al nivell correlatiu i limitat que les circumstàncies imposaven, i amb mèrit notori. Els llibres de Joan Alavedra ("El fet del dia") i d'Emili Casademont i Comas ("L'Hora de Catalunya") resulten significatius, alliçonadors i simbòlics en la bibliografia catalana contemporània i en l'ambició (maragaliana) de fer eterns els moments de cada dia dins el cor dels oients o dels lectors...»
(Octavi Saltor. Fragment del seu article titulat "Ràdio i literatura", publicat al Boletín del Círculo Catalán, de Madrid, i a la revista Proa, de Palamós)

«Emilio Casademont Comas, que ha sido el primer escritor radiofónico que ha realizado una emisión diaria en catalán, describe a través de su prosa las costumbres y tradiciones de nuestra región. Si trascendencia y resonancia está obteniendo con sus emisiones radiofónicas, ahora con este libro perpetuará su obra, entrando por la puerta grande en el campo de los escritores contemporáneos catalanes...»
(Los Sitios)
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dilluns, 26 de febrer del 2007

D'aquí a cent anys, Europa serà negra

Prediu Isabel-Clara Simó, en ser entrevistada amb motiu de la publicació del seu darrer llibre (la novel·la El caníbal, editada per Columna), que, d'aquí a cent anys, Europa serà negra. I és probable que la seva predicció (si la fa, com realment crec que la fa, en el sentit que els europeus tindran la pell fosca) s'acompleixi. Tan sols cal veure que molts dels immigrants que arriben al Vell Continent són de raça negra. La seva presència a Catalunya, per exemple, cada vegada es més notòria. Ara mateix (un moment abans d'escriure aquest article, millor dit), anant pel carrer, a la ciutat de Figueres, m'he topat amb una autèntica «tribu» de negres. Eren nou, entre dues persones adultes i set nens de diferents edats, integrants, pel que he pogut deduir, d'una mateixa família. O sigui, d'una d'aquestes famílies procedents d'algun país africà que, fugint de la fam i de la misèria que allà pateixen, han aconseguit d'alguna manera -dificultosa, de ben segur- posar els peus al nostre territori, amb l'esperança de trobar aquí, entre nosaltres, una vida millor.
Tot sovint, en aquests últims temps, em trobo amb moltes situacions semblants a la descrita, algunes d'elles protagonitzades també per marroquins, algerians, sud-americans, etcètera, si bé les famílies, en aquests casos, no solen estar constituïdes, en general, per un nombre tan elevat de membres, cosa que no vol pas dir, però, que aquest sigui ínfim. I així, l'altre dia, una amiga meva figuerenca, tota emocionada i contenta, amb qui vaig coincidir casualment pel carrer, em digué: «És una alegria veure una cara coneguda! Se'n veuen ja tan poques...! Estem envaïts per tanta gent de fora, que...». Tenia tota la raó. I a això, naturalment, cal afegir-hi un fet dolorós: com més va, menys se sent parlar català. El català està quedant bastant ofegat pel castellà, l'àrab -o els diversos dialectes de l'àrab- i l'amazic o bereber, que és la llengua en què s'expressen majoritàriament els immigrants que provenen de l'Àfrica del Nord.
A propòsit de la cada vegada més abundant presència negrera a Europa, cal recordar que aquest fenomen no és pas nou a Catalunya, atès que, en els inicis del segle passat, Barcelona ja patí una invasió de negres. En aquells moments, començaren a arribar al port barceloní vaixells carregats de gent de raça negra, de condició d'allò més pobra, que ocupà els carres dels voltants de la Rambla, sobretot els de l'anomenat «barri xino» o «barri xinès», fins que ho féu gent de classe més selecta. Així, els primers negres notables que desembarcaren a la Ciutat Comtal foren Kid i Jack Jhonson. Aquest últim feia poc temps que, a l'Havana, s'havia venut el títol de campió del món de boxa del pes fort. I el seu nebot, Kid, que també era boxador, a Barcelona es féu ben aviat popular. El meu pare, que cap a finals dels anys 20 residia a la capital catalana, m'explicava un dia que Kid Jhonson duia una vida realment fastuosa: «A més -em deia-, no volia saber res de la gent humil, passant olímpicament fins i tot dels seus germans de raça. Li deien "don Jack", vivia al carrer Mallorca i tenia una col·lecció de criats amb uniformes fantàstics». Aquella explicació del meu progenitor, pel que constato, és corroborada a bastament pels llibres d'història de Barcelona, els quals, després d'assenyalar que el milionari Kid Jhonsom -milionari gràcies, en gran part, als diners del seu oncle- es passejava cada tarda pel passeig de Gràcia en el seu magnífic automòbil i sempre anava a parar a l'Excelsior, de la Rambla, o a l'Edén, del carrer Nou, afegeixen que «allà va ser on va començar a parlar de la seva antecessora la reina de Saba i on se li va ficar al magí que Salomó i tots els personatges bíblics eren negres com el sutge...».
I fou aleshores, precisament, que nasqueren a Barcelona les vetllades de boxa, que després s'escamparen per diverses poblacions del Principat, entre les quals figurà la ciutat de Girona, si bé, al principi, sense l'èxit que obtingueren les celebrades als «rings» barcelonins. «L'anunciador es vestí d'etiqueta, es compraren "gongs", es creà una federació i arribaren els campions de les Bouches-du-Rhône i de la Marina», relata l'obra Un segle de vida catalana, que ressalta que «com que encara perdurava el record del gran Jack Jhonson, la vetllada pugilística en la qual actuava un negre era anunciada com un esdeveniment sensacional». I així fou com la boxa catalana, avui pràcticament ben morta i enterrada, anà adquirint categoria internacional, tot exhibint-se, als «rings» barcelonins, negres tan famosos com els Baker, Teta, You-You, Battling Siki, etcètera. Per altra banda, i paral·lelament a aquesta invasió de la negrada pugilística, es produí, també a Barcelona, la dels artistes de color: ballarins, cantants i músics. D'aquesta manera, en poc temps, en aquells anys 20 del segle passat -«els feliços anys 20», com han estat qualificats-, hi hagué orquestres de negres a l'Olympia, a l'Edén, a l'Excelsior, a la Buena Sombra.... «Artistes meravellosos, aquells ballarins, cantants i músics negres. (...) A les tres de la matinada, la Rambla i el carrer Nou semblaven una sucursal de Harlem o del barri de Jesús Maria de l'Havana», indica Un segle de vida catalana, apreciació que coincideix amb allò que el meu pare em contava, alhora que afirmava que «tots aquells negres solien integrar-se força fàcilment al país, fins al punt que molts dels que ja duien algun temps vivint, o malvivint, a Barcelona, i que ja havien fet de Catalunya la seva segona pàtria, parlaven habitualment en català entre ells». Això últim, per cert, és també el que, avui dia, hom detecta bastant en la gent de raça negra afincada a casa nostra. El seu grau d'integració a Catalunya sol ser superior al dels altres immigrants.
Aquella destacada presència de negres que hi havia a Barcelona als anys 20 i 30, un cop acabada la Guerra Civil gairebé s'esfumà completament, fins ara que hi ha reaparegut. I a la resta del Principat, com és el cas de la capital de l'Alt Empordà, així com a la majoria de països europeus, hi ha aparegut per primera vegada. Fugint de la fam i de la misèria, però no de la feina, la gent de raça negra s'està instal·lant de forma ja força massiva al Vell Continent, procreant les dones a desdir, car es veu que hi tenen una gran facilitat. Isabel-Clara Simó, repeteixo, prediu que, d'aquí a cent anys, Europa serà negra, la qual cosa significaria, d'acomplir-se (que bé podria ser que s'acomplís, tal com he assenyalat al començament d'aquest article), un retorn dels europeus als orígens humans. I dic això, perquè, segons algunes teories que no són pas del tot desencertades, els primers habitants que hi hagué a la Terra -a l'Àfrica, en concret- tenien, precisament, la pell fosca...
Per Emili Casademont i Comas
Publicat a "Diari de Girona"
(25-2-07)

dissabte, 24 de febrer del 2007

El descobriment d'Amèrica, el gironí Colom i el pintor Salvador Dalí


L'important diari "Correo del Caroní", de Ciudad Guayana (Veneçuela), en una sèrie de reportatges que publicà fa poc sobre el descobriment d'Amèrica, donava com a segur que Cristòfor -o Cristòfol- Colom era gironí i que sortí del port de Pals (Girona) i no pas del de Palos (Huelva).
Així, un dels seus articulistes, l'insigne home de lletres veneçolà Rafael Marrón González, referent a això últim, assenyalava, entre d'altres coses, el següent: «En el año 1492, Palos de Moguer no existía. Existía Palos i existía Moguer. Palos jamás ha sido un pueblo amurallado. Si traducimos el nombre de Palos al catalán, nos encontramos con Pals, que, en 1492, no sólo tenía puerto, sino también astilleros y, en aquel entonces, era la mayor potencia marítima de Occidente, que imponía sus leyes en todo el Mediterráneo a través de sus consulados».

NI "NIÑA" NI "SANTA MARíA"...
Són molts els investigadors de prestigi que sostenen que les tres caravel·les del Descobriment salparen, el divendres 3 d'agost de l'any 1492, de Pals, en una època en què aquest poble empordanès, que estava emmurallat (Palos, malgrat el que diu la història oficial, sempre tan falsa en tot, era òrfena de muralles), tenia, a més d'un port molt actiu, unes drassanes, on podien construir-se vaixells de gran envergadura, tot això afavorit per la circumstància que el tram final del riu Ter era navegable. I del port de Pals (de Pals d'Empordà, remarcava fa temps un d'aquests investigadors, el francès Jacme A. Cornet) sortiren la "Pinta", la "Niña" i la "Santa María", caravel·les comandades per Cristòfor Colom, dues de les quals (malgrat el que diu també la història oficial) lluïen altres noms: la "Niña", el de "Santa Clara", i la "Santa María", que més que una caravel·la era una nau (la nau on viatjava Colom), el de "Marigalante".
Cal advertir que, en un document antic sobre la "Niña", caravel·la propietat dels germans Eanes Pinson, portuguesos establerts des de feia anys a l'Empordà (podria ser al mateix poble de Pals o bé a Castelló d'Empúries), hi apareix això: «...a bordo de la "Niña", que ha por nombre "Santa Clara"...», cosa que evidencia que, aquest últim, era el seu nom autèntic.
Luis Higuera Soldevilla, en un article publicat el 28 d'octubre del 2004 a la "Revista Naval", editada al Ferrol, hi explica alguns detalls entorn de la "Marigalante": «La nao "Santa María", llamada antes "Marigalante o "María Galante", era propiedad de Juan de la Cosa, natural de Santoña (Santander), que se dedicaba con ella al comercio marítimo. La "Marigalante" fue construída en algun puerto del Cantábrico. O, según determinadas versiones, en alguno de Galicia, razón por la que muchos la llamaban la "Gallega". De la Cosa, tras ceder esta embarcación a Colón, junto con la "Pinta", la denominó simplemente la "nao"».
En canvi, segons consta en diversos documents de l'època, els mariners que participaren en aquella anada al Nou Món sempre donaren a l'embarcació el nom de "Marigalante" (o el de "Marigalant", cosa d'allò més lògica, atès que, en la seva majoria, eren catalans), malgrat que Cristòfor Colom, abans d'emprendre l'esmentada aventura, havia intentat rebatejar-la sense èxit amb el nom de "Santa María". És més, a les escoles de l'Argentina, abans -ara no ho sé- s'ensenyava als alumnes que les caravel·les d'en Colom foren la "Pinta", la "Santa Clara" i la "Marigalante", sense fer-se la més mínima referència a la "Niña" i a la "Santa María".

NAUFRAGI DE LA "MARIGALANT"
No tot, per cert, en aquell viatge del Descobriment, foren flors i violes, ja que, segons consta també en diversos documents de l'època, es tractà d'un viatge accidentadíssim, ple de picabaralles, de temptatives d'amotinament, etcètera, en el qual s'hagué de lamentar la pèrdua de la "Marigalant". I amb un Cristòfor Colom molt ambiciós (desitjós d'acaparar molts quilos d'or, en part per als Reis Catòlics), tal com revela una antiga narració, corresponent a l'instant en què ell tornà a Espanya i es presentà, al monestir de Sant Jeroni de la Murtra (Badalona) i no pas al saló del Tinell de Barcelona, a Ferran i Isabel: «El rei preguntó a quién debía entregar los mil meravedíes prometidos al primero que avistase las tierras asiáticas (llavors, lògicament, no es parlava de terres americanes). Y el almirante, cegado por la ambición, contestó que le correspondían a él, porque la noche anterior al desembarco había visto una hoguera lejana. Rodrigo de Triana, que fue el primero en gritar "¡Tierra!", muy enojado, pasó a Marruecos, donde acabó convirtiéndose al islam».
Tal com he dit abans, en aquell viatge es perdé la "Marigalante". Fou, exactament, el 25 de desembre del 1492, diada de Nadal. Aquella nit, la nau capitana embarrancà en els sorrals de la costa d'Haití, naufragà i s'abandonà. Les seves fustes, però, s'utilitzaren per construir un fortí que s'anomenà "Navidad", lloc on Colom, que hagué de retornar a Espanya a bord de la "Pinta", deixà una quarantena d'homes, els quals foren vilment assassinats. I, en record i homenatge a la difunta embarcació, l'almirall, en el segon viatge que realitzà a Amèrica, donà el nom de "Marigalante" (i no pas el de "Santa María") a una de les petites illes de les Antilles, nom que, posteriorment, seria substituït per un altre, cosa que passaria, també, amb els noms i cognoms -catalans i portuguesos- que figuraven a les llistes dels mariners de les tres caravel·les.
A grans trets, aquesta és la història real de la nau "Marigalante" o "Marigalant", que la història oficial anomena "Santa María". Una història oficial, que converteix un fet català en un fet castellà i que silencia que Amèrica ja havia estat descoberta feia molt de temps pels víkings, els grecs, els romans, els egipcis, els xinesos, etc., tot afirmant falsament, a més, que l'almirall es deia Cristóbal Colón i que era originari de Gènova (Itàlia), quan fa anys, per exemple, que Jacme A. Cornet, coincidint amb les conclusions a què havien arribat un bon grapat d'investigadors de diferents nacionalitats (i amb el que fa poc han dit a Veneçuela), com també interpretant fidelment els símbols catalans i gironins que Salvador Dalí plasmà en el seu quadre "El somni de Cristòfor Colom", establí el lloc i la data de naixença del descobridor oficial d'Amèrica. Així, Cornet posà en boca del mateix Colom, en un interessantíssim i ben documentat llibre que publicà, el titulat "Cristòfor Colom, el corsari" (Pagès editors), aquesta mena de declaració: «... Jo sóc en Joan Baptista Colom Sacosta, fill adoptiu de Dídac Colom i Maria de la Concepció Sacosta, nat a Girona el 24 de juny de 1438, fill il·legítim del canonge Francesc Colom Bertran i de Caterina de la Cavalleria, i vaig rebre la tonsura del bisbe Bernat a la catedral de Girona el 24 de juny de 1451, als tretze anys d'edat...».
Cal consignar, a part del fet que l'almirall batejà amb el nom de la seva estimada mare adoptiva -Concepció- una formosa illeta del Carib (més tard, eliminat per la censura castellana), que el Museu Dalí de Florida, segons declarà recentment a "Diari de Girona" una de les seves empleades, té diverses proves de la identitat gironina de Cristòfor Colom.
Per cert que, en aquest museu dels Estats Units, hi ha el quadre d'en Dalí citat anteriorment. Es tracta d'un oli bellíssim, pintat entre el 1958 i el 1959, ple de senyeres -banderes catalanes- i de pals (pals que volen indicar que la pobra "Marigalant", la "Pinta" i la "Santa Clara" salparen de Pals), amb la figura d'un eclesiàstic d'alta categoria, inspirada en el bisbe sant Narcís, patró de Girona (eclesiàstic que vol significar que el pare del navegant era un clergue destacat), i amb el campanar punxegut i escapçat de l'església gironina de Sant Feliu, un dels grans símbols de la ciutat natal de Joan Baptista Colom, tot això últim plasmat en l'angle esquerre de la peça pictòrica daliniana.

EL FUTUR NAVEGANT, TONSURAT
Per altra banda, convé ressaltar que, fa algun temps, es pogué localitzar a l'Arxiu Diocesà de Girona, per part de l'investigador català Francesc Albardané, un document molt important, escrit en llatí i datat el mes de juny de l'any 1451, on, entre d'altres coses, traduït al català, diu el següent:
«Igualment (...), el Reverend en Crist, Pare i Senyor Bernat, bisbe de Girona, en la cambra de parament major del seu palau episcopal, personalment procedint, va tonsurar un escolar inscrit com:
Joan Colom, oriünd de la ciutat de G., de la diòcesi de Girona, dispensat totalment del defecte natal que pateix, perquè va ser engendrat de prevere i serventa.
Testimonis: Honorable Joan Margarit, militar, domiciliat a la parròquia de Sant Gregori, el distingit Antoni Cavalleria, prevere, i Gaspar Rovirola, escriptor, habitants de Girona.»
A la cerimònia de tonsura de Joan o Joan Baptista Colom (cerimònia religiosa consistent a tallar part dels cabells d'una persona, formant una coroneta, per indicar que gaudeix d'una consagració especial), noiet que estudiava al Seminari -d'aquí ve que, de gran, demostrés els seus amplis coneixements del llatí- i que necessitava ser tonsurat per poder tenir drets de successió de canongia, en cas que el seu pare biològic fos traslladat a Barcelona (cosa que, en ser nomenat president de la Generalitat de Catalunya, succeí), hi assistiren, per tant, dues grans famílies gironines de l'època, o sigui, els Margarit i els Cavalleria. I també convé assenyalar que no té res d'estrany que Jacme A. Cornet digui que Colom -que deixaria ben aviat el Seminari i es decantaria per l'ofici de navegant- fou tonsurat a la catedral de Girona, ja que el palau episcopal formava -i encara forma, avui dia- part del conjunt del primer temple gironí.

LA GÈNOVA TORTOSINA
Cal fer notar, com a detall curiós, que el 1451 és, precisament, l'any en què hom diu que Colom nasqué a la ciutat italiana de Gènova, cosa que, evidentment, no s'ha pogut ni es podrà confirmar mai. Però sí que es pot dir, en canvi, que Cristòfor Colom residí a l'illa catalana de Gènova, on habitaven els seus pares adoptius.
Conforme indica la "Gran Enciclopèdia Catalana", aquesta illa, en la qual hi havia una colònia de genovesos italians, es trobava a, l'aleshores, cabalós riu Ebre, illa que, amb el temps, quedaria unida a la ciutat de Tortosa, tot formant-ne l'actual barri de Ferreries. Per això, alguns sostenen que Cristòfor Colom (que es canvià el nom de Joan Baptista pel de Cristòfor, per tal de mirar de despistar aquells que el perseguien per motius polítics i actes de pirateria) veié la primera llum de la vida a la capital del Baix Ebre.
Per acabar, convé remarcar que, segons alguns investigadors, Colom, mai no volgué dir qui eren els seus pares biològics. Sembla que això no li feia gens ni mica de gràcia, malgrat que el canonge Francesc Colom i la seva serventa el portaren al món en una època especial, en una època -abans de celebrar-se el Concili de Trento-, en la qual no estava del tot mal vist que els capellans tinguessin amants, cosa que feia que molts d'ells no se n'amaguessin...


Emili Casademont i Comas

dimecres, 21 de febrer del 2007

L´últim pròleg de Montserrat Vayreda


Foren molts els llibres que Montserrat Vayreda i Trullol escrigué al llarg de la seva vida (més en vers que no pas en prosa, com és sabut), vida que, lamentablement, s´extingí el passat 8 de novembre, als 82 anys, a la capital de l´Alt Empordà, localitat on ella s´havia instal·lat amb la família, després d´haver nascut al poble de Lladó, situat al peu de la muntanya de la Mare de Déu del Mont, raó per la qual l´Ajuntament figuerenc, en no poder-la nomenar filla il·lustre de la ciutat, com hauria desitjat, la féu filla adoptiva de la pàtria dels Dalí, Monturiol, Fages de Climent, etc... I també, al llarg de la seva vida, foren molts els pròlegs que Montserrat Vayreda i Trullol escrigué per a llibres, a petició dels seus autors -alguns ja consagrats-, tot i que, en ocasions, s´hi solia resistir, al·legant (la modèstia constituïa el gran «pecat» d´aquesta excelsa figura de les lletres catalanes) que ella, potser, no era mereixedora d´aital honor. Al final, però, complaïa tothom, fent volar, així, ben alt i ben lluny, les obres que, amb la seva exquisida i sàvia ploma, prologava.


A mi, particularment, la poetessa i escriptora dels cognoms il·lustres (tant la branca dels Vayreda com la dels Trullol, recordem-ho, han donat a Catalunya grans figures científiques, artístiques i literàries) tingué la gentilesa de prologar-me alguns llibres. El primer, fa quaranta d´anys, fou el titulat L´Hora de Catalunya (Recull d´una emissió radiofònica), llibre que aplegava una colla de textos de l´emissió que, amb el mateix nom (encara que, inicialment, era el de Figueres, tres de la tarda), vaig començar a fer, a partir de l´any 1965 -en ple franquisme-, a l´avui desapareguda Ràdio Popular de Figueres, depenent del Bisbat de Girona, emissió que esdevingué la primera diària en català realitzada a la nostra radiodifusió després de la Guerra Civil i que féu que, a causa de la meva gosadia, molts oients m´anomenessin «el periodista atrevit». Curiosament, ara, poc després del traspàs de la Montserrat, un exemplar d´aquesta obra antiga ha estat posat a la venda, en una llibreria de vell de Barcelona, i, anunciada l´oferta per Internet, un col·leccionista l´ha adquirit d´immediat per un preu tan elevat, comparat amb el primitiu, que m´ha deixat glaçat. I també he de consignar que, poques setmanes abans que això succeís (i aquest fet, potser, influí en el que acabo d´explicar), un professor d´història del periodisme de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Josep Maria Figueres, en un article periodístic parlà extensament d´aquest històric llibre, tot lloant-lo de forma extraòrdinaria, però lamentant, alhora, que no es pugui localitzar fàcilment avui dia, i ressaltà que «el seu autor va rebre fins i tot felicitacions de catalans residents a Amèrica del Sud». Cosa, aquesta darrere, ben certa, ja que molts d´aquells escrits meus foren divulgats per la potentíssima Ràdio de les Valls d´Andorra, de titularitat francesa (al principi, Ando-ràdio i al final, Sud-ràdio), dins l´espai Glossari andorrà, igualment diari, que posava en antena Josep Fontbernat, el polifacètic fill d´Estanyol-Bescanó (músic, escriptor, periodista i polític), primer director general de Radiodifusió amb què ha comptat la Generalitat (període 1937-39) i, per altra banda, primer polític català que ha tingut competències de govern en el camp dels mitjans de comunicació.


I ha estat, precisament, en un llibre dedicat al mestre Fontbernat, el titulat Josep Fontbernat i Verdaguer (1896-1977). Imatges i documents, acabat d´editar per la Diputació de Girona dins la col·lecció Josep Pla (del qual sóc autor, juntament amb els meus companys periodistes Josep Víctor Gay i Dani Vivern, el cartellista Carles Fontserè i el musicòleg Joan Gay i Puigvert), on ha vist la llum pública l´últim pròleg fet per Montserrat Vayreda. Poc temps abans que la Parca la visités, vaig demanar-li que l´escrigués, sol·licitud que atengué complagudíssima, malgrat el seu precari estat de salut, car no podia oblidar la profunda amistat que tant ella, com la seva germana Maria dels Àngels (una també insigne poetessa, a més de novel·lista, morta força prematurament) i jo, havíem tingut amb el fill d´Estanyol, fins al punt que aquest donà a conèixer arreu del món, a través de la ràdio andorrana, la producció poètica de les seves admirades i estimades germanes Vayreda.


Fou el llorejat i recordat Miquel Martí i Pol qui dedicà un celebrat poema a Josep Fontbernat, el modest i senzill Fontbernat, que renuncià a substituir Josep Irla, en la presidència de l´exiliat govern de la Generalitat, a favor de Tarradellas. Un celebrat poema, que Martí i Pol inclogué en el seu llibre Andorra (postals i altres poemes), publicat el 1984, i que deia així: «A en Fontbernat, el mestre, se´l podia/ trobar davant el quiosc d´en Boixeda/ si fa no fa pels volts de quarts de dues./ Era un home baixet, que caminava/ amb passes curtes, però molt de pressa,/ i jo el recordo sempre amb vestits foscos./ Treballava aleshores a Ando-ràdio./ Feia un programa en català, que em sembla/ que devia ser l´únic que emetien en llengua no francesa./ A mi va dur-m´hi/ dos o tres cops, i quan vaig tornar a Roda/ vaig poder constatar que s´escoltava,/ perquè més d´un me´n parlà fent-ne elogis./ Era un exiliat perpetu, el mestre:/ havia estat a Prats de Molló amb l´"Avi"/ i era profundament antifranquista./Tenia un aire, diguem, vuitcentista,/portava els cabells llargs, i juraria/ que a voltes fins i tot duia xalina./ Al quiosc d´en Boixeda s´hi aplegaven,/ abans dels àpats, sobretot al vespre,/una colla d´assidus, amb el mestre./ Jo hi recordo en Rosanas, que vivia/ vora el Park Hotel, en Joan Sansa,/ l´Arquès, en Quim Arana i en Marc Vila./ Hom comprava diaris i revistes/ i es parlava de tot i de política./ A voltes jo sentia la conversa,/ a retalls, en anar a buscar el diari;/ es discutia amb fonda vehemència,/ però de fet la cosa no passava/ d´un intercanvi enriquidor d´idees./ Recordo el mestre i vull homenatjar-lo;/ per això li dedico aquest poema.»


I Montserrat Vayreda, no volent ser menys que el poeta de Roda de Ter, posà el punt i final al pròleg de Josep Fontbernat i Verdaguer (1896-1977). Imatges i documents, l´últim i meravellós pròleg que redactà per a un llibre -suara publicat-, amb aquest bell i inspirat poemet: «Josep Fontbernat glossava/ només de mirar l´entorn,/ el cel, la carena blava/ i un sol com sortit del forn.// Tradicions que ens són comunes,/ els costums més anostrats,/ sants i santes, gràcils llunes/ i poetes admirats.// De Catalunya obtenia/ el somriure més gentil/ tot el que era melodia,/ sant Jordi al cor de l´abril.// De l´esperit de la terra/ el cant, l´ànima, la llum,/ i del que amb amor s´hi aferra/ la constància i el costum.// Glossador de l´aventura/ de la vida que ens conté/ va morir, geni i figura,/ fidel a l´amor i al bé.»


Emili Casademont i Comas

diumenge, 18 de febrer del 2007

M'han fet tossenc


Sóc fill de Girona. Però, al llarg de la meva ja força dilatada vida, m'han fet fill de molts altres llocs: de Palau-sacosta (per haver nascut en un extraradi de Girona que, eclesiàsticament, pertanyia a aquest antic municipi), de Barcelona (per un error administratiu de l'Ajuntament gironí), de Figueres (per portar-hi residint, actualment, alguns anys), etcètera. I àdhuc d'alguns països estrangers, com el Marroc i el Principat d'Andorra (per haver-hi exercit la professió periodística). I ara me n'han fet de Tossa de Mar. Així ho proclama la magnífica obra Les terres gironines. Escultures a la via pública, original de Miquel Borrell i Sabater, que acaba d'editar -molt bellament, per cert-, en dos volums, la Diputació de Girona. I, en concret, ho proclama un peu de foto, en la qual apareix l'escultura que Bonaventura Anson erigí al déu Posidó i la nimfa Toosa, situada a l'avinguda Costa Brava de l'esmentada vila de la Selva: «Basada en una llegenda escrita pel tossenc Emili Casademont l'any 1966». I, a tall d'explicació d'aquesta llegenda, afegeix el següent: «Posidó, enamorat de la nimfa Tossa, li ofereix els paisatges de la Mediterrània en els indrets ocupats ara per la vila, a canvi de la seva virtut». Aquesta és la primera vegada que l'escultura dedicada a Posidó i Toosa (Toosa, sí; després aquest nom quedaria convertit en Tossa) es fa present en una publicació de caire diríem oficial, ja que, fins al moment, mai no ho havia estat en cap. Ni tampoc en cap dels fullets turístics editats per l'Ajuntament de Tossa de Mar.

Fent-ne, de tot plegat, una mica d'història, he de dir que aquesta narració, inspirada en la mitologia grega, la vaig escriure, en castellà, el 1964 i que, tot seguit, es publicà a les pàgines de la revista gironina Usted, així com, posteriorment, a d'altres revistes de l'època, com Costa Brava Información i Turissa, aquesta última (editada a Tossa de Mar i dirigida pel periodista figuerenc Xavier Dalfó, marit de la novel·lista Isabel-Clara Simó) el 1966, cosa que explica que Miquel Borrell digui, per ignorar el «debut en públic» de la meva llegenda, que aquesta nasqué dos anys més tard. Cal remarcar que, traduïda al català, la vaig publicar en un llibre, el 1968, titulat L'Hora de Catalunya (Recull d'una emissió radiofònica).

Cap a mitjan anys 80, Bonaventura Anson, repassant premsa un xic antiga de la seva Tossa de Mar natal, descobrí a Turissa la llegenda de Posidó i Toosa. Una llegenda que conta que el rei del mar regalà a la nimfa, de la qual estava bojament enamorat, un palau realment meravellós, fet de marbre, per tal de conquerir el seu amor, palau enclavat en un racó paradísiac de la Mediterrània, que la gent, amb el temps, anomenaria Tossa, en record de la bellíssima Toosa. I una llegenda que conta, també, la impressionant sèrie d'aventures que aquesta protagonitzà a la Costa Brava (a més de sostenir una lluita cruel contra Jason i Medea, a les illes Medes, per apoderar-se del cobejat toisó d'or), així com, per altra banda, el fet que la nimfa premiava els vencedors d'uns jocs d'allò més estranys, ideats i organitzats per ella mateixa als esplèndids jardins del seu no menys esplèndid palau, amb unes corones d'un llorer intensament verd i singularment preciós, procedent d'uns immensos boscos d'aquest arbre sagrat que hi havia en un indret veí, raó per la qual aquest acabà per denominar-se Lloret.

I l'Anson, després de llegir entusiasmat aquesta narració literària (inspirada, repeteixo, en uns fets que narra la Mitologia grega, situats per mi, amb certa lògica, al litoral mediterrani gironí), considerà que la nimfa Toosa era mereixedora de tenir un monument en un dels carrers principals de la vila de Tossa de Mar, «vila a la qual ella va donar nom», manifestava al Diari de Girona el 1984, any de la inauguració del grup escultòric. I així, en encarregar-li l'Ajuntament que fes una peça per a la població, creà aquesta obra, qualificada de «vertadera joia escultòrica», en què hi ha representada una escena, desenvolupada sota un arbre, corresponent a l'aferrissada lluita que Posidó hagué de mantenir amb Toosa per aconseguir arrencar-li el «sí». «Així sortiren tots els tossencs», deia Bonaventura Anson, també al nostre Diari, tot afegint que «crec que és una història fascinant. Perquè, malgrat que actualment la matèria predomina sobre l'ànima, encara hi ha coses molt boniques que persisteixen. Aquesta història entronca directament amb les arrels mediterrànies. Crec que és molt important saber somiar». D'altra banda, el prestigiós i internacionalment famós escultor tossenc indicava que la fabricació de la peça, emprant-hi el mateix sistema que feien servir els escultors del Renaixement, li havia suposat un «llarg i dur treball» de prop de mig any. «He utilitzat -concloïa- el mateix tall i la tècnica del "non finito", que és el màxim que hi ha en escultura», afirmava, alhora que informava haver treballat amb un bloc de marbre d'11 tones de pes i que «l'escultura fa 2,35 metres d'alçada, 1,20 metres d'amplada i 1,10 metres de fons, amb un pes total, un cop tallada, de 6 tones».

El primer cop que vaig visitar l'escultura erigida a Posidó i Toosa, algun temps després d'haver estat solemnement inaugurada, vaig trepitjar la gespa del jardinet que l'envolta (una acció molt lletja, ho reconec) i, tot emocionat, vaig amanyagar, amb infinita tendresa, un dels «suculents» pits nus de la nimfa. Uns turistes del país, en veure-ho, s'escandalitzaren un xic i crec que em prengueren per un desvergonyit o per un individu posseït de rares afeccions sexuals, defectes que, gràcies a Déu, no tinc. Si vaig fer allò, fou perquè, en ser la nimfa Toosa ben meva (i també de l'Anson, és clar), hi tenia tot el dret. I això és el que vaig procurar que entenguessin aquells turistes, tot explicant-los, a grans trets, la llegenda de la qual sóc autor, que trobaren molt interessant, si bé lamentaren que fos desconeguda. Com, per dissort, encara, avui dia, ho continua essent per a tothom, a excepció, potser, d'algú que la recordi de quan, fa molts anys, es publicà. Cal assenyalar, d'altra banda, que, llastimosament, la breu referència que en fa, d'aquesta llegenda, Les terres gironines. Escultures a la via pública, on hi ha fotografiades, en color, les peces d'aital mena existents a les comarques de la «província» de Girona, ajuda molt poc a conèixer-la.

De qualsevol manera, celebro moltíssim que l'escultura erigida al déu Posidó i la nimfa Toosa figuri en aquesta obra literària i, sobretot, fotogràfica, dividida en dos volums, editada per la Diputació de Girona. I també celebro moltíssim -la cosa constitueix per a mi un gran honor- que m'hagin fet tossenc. O sigui, fill d'una meravellosa vila de la Costa Brava, que em té el cor robat, la bellesa natural de la qual no voldria veure mai marcida...

Per Emili Casademont i Comas
Publicat al "Diari de Girona"
(18-2-07)